Antes de cualquier cosa, ¿es legal lo que se está vendiendo?
El miedo más legítimo del comprador mexicano de tierra es terminar comprando algo que no se le puede entregar: terreno ejidal sin parcelar, predio con gravamen oculto, fraccionamiento sin permiso de uso de suelo, escrituras que no llegan. Antes de mirar el resto del proyecto, validamos que la base legal esté limpia.
Si esta dimensión falla, el proyecto se descarta de inmediato — no avanza al resto del método.
Lo que verificamos
- Régimen del proyecto: si es condominio, que esté constituido y reglamentado; si es lotificación individual, que cada lote tenga escritura propia.
- Escrituras públicas en orden, con el predio libre de gravámenes y los títulos al corriente en el Registro Público de la Propiedad de Yucatán.
- Permisos municipales activos: uso de suelo, factibilidad de servicios, permiso de fraccionamiento, alineación con plan de desarrollo urbano.
- Manifestación de impacto ambiental cuando aplica (proyectos costeros y de gran escala).
- Historia registral del predio — la cadena documentada de propietarios anteriores. Verificamos que no haya saltos, herencias mal cerradas ni reclamos pendientes.
- Escrituración inmediata al terminar de pagar — requisito categoría-level. Si el desarrollador no puede comprometerse a esto, no comercializamos.
Lo que te entregamos
Cada desarrollo del catálogo tiene su carpeta legal en nuestro Drive — y compartimos acceso a la del desarrollo que estés evaluando antes de cualquier compromiso. Adentro encuentras: acta constitutiva de la desarrolladora, contrato modelo de promesa de compra-venta, factibilidades técnicas y comerciales, permisos municipales, oficio de división e historia registral del predio.